Nadie tiene el derecho de intimidar, agredir o de hacer daño a otro. Si no te sientes bien porque estás viviendo una situación donde hay compañeros que se están metiendo contigo, se ríen de ti, te intimidan, te roban el almuerzo... no lo dudes y recurre a otras personas que están cerca de ti y que te pueden ayudar; tus padres, los profesores y amigos.
Tú no eres culpable, el silencio no es la solución a tu situación.